El lujo de la luz y el espacio
Esta vivienda unifamiliar de tres plantas en Herrera Oria necesitaba una redecoración completa. Tras la mudanza, los propietarios, un matrimonio con dos hijas jóvenes, comprobaron que sus muebles anteriores se perdían en el generoso espacio de las estancias. El reto era amueblar y decorar cada espacio con equilibrio, consiguiendo así armonía, al mismo tiempo que se preservaba la sensación de amplitud.
En el salón, para evitar la sensación de espacio alargado, se instaló un papel pintado mural en tonos verdes, aguamarinas y arenas, que aporta profundidad y define visualmente la zona de estar. Los sofás, en los mismos tonos, combinan confort y diseño, y separan sutilmente la zona de estar del comedor.
Mientras tanto, en el comedor destaca una gran mesa de hormigón y unas sillas de terciopelo verde, que dialogan con el mural de la zona de estar. La lámpara de ratán, el aparador de bronce envejecido y la obra de arte aportan textura, calidez y elegancia al conjunto.
En la primera planta, los dormitorios combinan luminosidad y serenidad. El dormitorio principal presenta un mural romántico en tonos suaves, cabecero neutro y muchas texturas y volúmenes que aportan armonía al espacio. Por su parte, las habitaciones de las hijas integran fibras naturales y papeles pintados de inspiración tropical, creando espacios frescos, acogedores y personales.
El resultado es una vivienda unifamiliar de sutil elegancia, donde el lujo silencioso reside en la luz, el espacio y la cuidadosa combinación de materiales naturales, colores y texturas.


















