Proyectos Pilar

FRIOLERO O CALUROSO: ¿QUÉ SÁBANAS NECESITO?

Ahora que llega el calor para quedarse toca cambio de ropa de cama. Es tiempo de guardar los rellenos nórdicos y son las sábanas las que cobran todo el protagonismo. Pero más allá de la estética nos importa dormir bien y en esto pueden ayudarte, y mucho, las sábanas. ¿Cómo? Te lo contamos todo en este artículo. 

Si bien es verdad que unas sábanas no van a hacer que se duerma bien en Sevilla con 30º, pueden ayudarte más de lo que crees. Los materiales y el tipo de confección de unas sábanas pueden ayudarte a dormir mejor, tanto si eres de los frioleros como de los calurosos. Sólo tienes que descubrir cuál es tu tipo de sábana ideal. Toma buena nota.

🥵 SI ERES UN HORNO DE INDUCCIÓN: SÁBANAS DE PERCAL

Cuando te enfrentas al estante de sábanas de algodón, las dos opciones más frecuentes son percal y satén. El percal no es un material sino una técnica de tejido de alta calidad, que se puede encontrar en 100% algodón o mezclado con poliéster o con lino. Con ella, se consigue un patrón muy ajustado que hace además que el tejido dure más que otros. Concretamente, se teje alternando los puntos al derecho y al revés, de modo que permiten que corra el aire. Suelen ser las que usan en los hoteles: frescas y crujientes como una camisa Oxford recién planchada.

⛄️ SI SIEMPRE TIENES FRESQUIS: SÁBANAS DE SATÉN

El satén es hilo pulido muy suave y bueno pero solo para el invierno. El brillo sedoso de las sábanas de satén puede hacernos creer que son la mejor opción para quienes pasan calor por la noche, pero es exactamente al revés. El tejido es más apretado, lo que hace que guarde mejor el calor.

Foto - Textura Interiors

⛄️☀️ LA OPCIÓN TODOTERRENO: EL LINO

Las sábanas de lino son una alternativa flexible. Aunque es un material que se asocia al verano, sus fibras huecas le dan una capacidad natural para absorber la humedad del aire y liberarla de nuevo a medida que los niveles de humedad cambian, así que te mantiene fresco en verano y conserva el calor en inviernoAdemás, puede resistir décadas sin perder calidad.

🟢 TIPS EXTRA

Otras consideraciones a tener en cuenta a la hora de elegir nuestra ropa de cama serían:

  • El número de hilos: Cuando hablamos de "número de hilos" nos referimos a la cantidad de hilo por pulgada cuadrada que hay en un tejido. A mayor cantidad de hilos, mayor suavidad y resistencia. A partir de 180 hilos ya se consideran sábanas de gama superior. 

  • Ojo con el algodón egipcio: El algodón egipcio es considerado como el mejor algodón del mundo, pero si no proviene de Egipto no es algodón egipcio. Esto que parece una obviedad, no lo es tanto. Algunas fábricas dicen producir este algodón fuera de su ecosistema, pero en realidad es una versión de peor calidad e igual precio.
  • Tintados: Sábanas lisas o estampadas, al gusto, pero lo que sí has de tener en cuenta es el tinte que llevan. La opción más natural y ecológica son las sábanas blancas, ya que solo necesitan un mínimo tratamiento y conservan todas sus propiedades naturales. Si te gusta el color opta, si puedes, por tintados naturales.

  • El tamaño importa: Es muy importante tener claras las medidas de nuestra cama. Llegar a tu tienda habitual y decir que tienes cama de matrimonio no es suficiente. Las medidas más habituales de cama son: 80, 90, 105, 110, 120, 135, 150, 160, 180 y 200 centímetros de ancho por 190 o 200 centímetros de largo. La mayoría de marcas del mercado tienen ya estipulados los tamaños de la ropa de cama a estas medidas; por lo que, salvo que quieras conseguir un efecto concreto, usa siempre las que se ajusten a la medida de tu cama.

  • La arruga es bella: Sabemos que el algodón y el lino se arrugan y son difíciles de planchar, pero forma parte de su encanto y le aporta mucha textura a la cama. No obstante, si eres de los que no pueden con ellas no tienes por qué renunciar a este tipo de sábanas. Simplemente, mete las mismas en la lavadora dobladas, casi como si fueras a guardarlas en el cajón. ¡No las hagas un gurruño! Descuida, el agua y el jabón llegarán igualmente a toda la sábana. Y después, tiéndelas, siempre que sea posible, al aire libre lo más extendidas que puedas. Finalmente, plánchalas cuando aún estén ligeramente húmedas. ¡Tardarás la mitad y el resultado te sorprenderá!

  • Usa sábana encimera aunque tengas nórdico: Esto es una cuestión de practicidad. Lo que está más en contacto con nuestra piel es lo que tenemos que lavar con mayor frecuencia; así que si usas sábanas encimeras, evitarás tener que lavar la funda nórdica cada semana. Además, cuantas más capas añadas a la cama, más jugosa y apetecible se verá.
  • ¿Colcha sí o no?: En este mismo sentido, no dejes la cama sólo con la funda nórdica o las sábanas, da sensación de cama sin hacer. Añade una colcha o un plaid a los pies para tener una cama de revista.

Foto - Textura Interiors

¿CUÁLES SON TUS SÁBANAS FAVORITAS? ¡CUÉNTANOS!

*Foto de portada: Proyecto Madrid Rental Flats, Proyectos Pilar
Resto de fotos: Pexels y Textura Interiors.

1 comentario

  • Hace 17 horas

    Miriam

    Qué buen post! No sé por que tendemos a meter la ropa a la lavadora hecha un burruño... pensamos que saldrá planchada por arte de magia...
    Gracias por los consejos!

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